En 1936, las fuerzas que se enfrentaron con las armas también libraron una batalla incruenta pero muy significativa: la batalla por la opinión pública.  Gran Bretaña era un punto estratégico dada su situación de dominio en Europa. Por eso la CNT realizó un esfuerzo considerable para difundir sus logros en Inglaterra. Las fuerzas anarquistas eran pocas en las islas y aun así inmediatamente se organizaron para conquistar la voluntad de los británicos a través de la prensa. Hubo dos publicaciones periódicas, Spain and the World fue la mejor editada y la de más larga vida. No fue un medio meramente informativo y, a lo largo de los años que duró la contienda, opinó sobre los diferentes pasos que dio la CNT-FAI. Su influencia, al final, fue reducida porque los vientos en Gran Bretaña y el mundo no soplaban a favor de la anarquía.

  

María-Cruz Santos Santos
Doctora en Historia Contemporánea con una tesis sobre Ángel Pestaña.
Profesora jubilada de Historia en Enseñanza Secundaria

 

El 17 de julio de 1936 el ejército español de África se levantó contra el gobierno republicano y sus disparos resonaron más allá de las fronteras españolas. Casi inmediatamente ambos contendientes comprendieron la importancia de crear una opinión favorable a su ideología e intereses y para ello no dudaron en publicar periódicos y panfletos en capitales europeas y no europeas en lo que Salvador de Madariaga llamó “la guerra civil de tinta”. Eso fue lo que ocurrió en Londres. Moradiellos[1] afirma que los franquistas fueron quienes más rédito supieron sacar a su trabajo entre el mundo oficial británico, mientras que los partidarios de la República fueron quienes más actividad desplegaron. La lucha por la opinión pública se hizo desde los organismos gubernamentales republicanos y desde los partidos y sindicatos tales como la CNT.

El contexto británico en 1936 no era el más favorable para comprometerse con la lucha democrática española y menos con la CNT. Conocemos bien la posición del gobierno inglés respecto a la intervención en España y esa fue la posición que tomaron las Trade Unions, dirigidas en aquellos años por Walter Citrine, hasta bien adelantado 1938. El movimiento obrero británico se dividió a causa de la Guerra civil española y, este conflicto, fue uno de los que más apasionó a los británicos, el segundo después de la Revolución francesa.

Mitin del Primero de Mayo de 1937 en Hyde Park

Los sindicatos ingleses llegaron a la década de los 30 burocratizados y con poca conexión con sus bases. La sacudida que había supuesto el movimiento de los “shops-stewards” no había podido superar el final de la Primera Guerra Mundial y, al llegar a 1930, los dirigentes se hallaban muy lejos de la clase obrera tanto por sus intereses como por su forma de vida. Mientras los dirigentes de los sindicatos y el Partido Laborista apoyaron la No-Intervención y se mostraron renuentes incluso a enviar ayuda en forma de ropa y comida, las iniciativas del mundo obrero de base se multiplicaron por doquier. De hecho, cuando en 1938 las Trade Unions retiren el apoyo a la No-Intervención, se hará porque las iniciativas a favor de la España leal eran tantas y el descontento de las bases obreras con el apoyo del Partido Laborista y Citrine a la política, era tan grande, que llegará a ser una amenaza para la estabilidad de las TU[2].

En la resistencia de los sindicatos ingleses a apoyar la República española pesaban razones internas y externas. Entre estas últimas podemos señalar la desconfianza ante la caída de la autoridad de los respectivos gobiernos constituidos a la altura del 18 de julio, el temor a que se instalara una dictadura comunista en España al final de la guerra similar a la establecida en Rusia o la represión en la zona republicana muy especialmente la persecución religiosa. La muerte de religiosos impactó muy negativamente en la opinión pública inglesa y llevó a buena parte de los trabajadores católicos encuadrados dentro de las TU, a retirar su apoyo a la España republicana y esto se convertía en un nuevo problema dentro de esas TU. De la represión se hacían responsables a los anarquistas y así llegamos a un punto que espantaba todavía más que la dictadura comunista, tanto al gobierno británico como al statement de las Trade Unions: el poder en manos de los anarquistas. La prevención que existía contra los anarquistas, que, por otro lado, eran débiles en Gran Bretaña, se explotaba por parte de los socialistas españoles que llegaron a pedir armas para combatir a los anarquistas[3].

Es en este contexto en el que hemos de situar los esfuerzos de los anarquistas que residían en Inglaterra para tirar adelante sus iniciativas a favor de la II República y de la CNT. Los anarquistas en Gran Bretaña estaban pasando por momentos bajos, eran pocos y con poca iniciativa, se queja Emma Goldman en su correspondencia con Mariano Vázquez, Marianet, y Pedro Herrera. En aquel momento el periódico anarquista que había sido referencia durante décadas en los medios libertarios ingleses que era Freedom, dirigido por Tom Keell, había perdido la influencia que tenía y estaba a punto de cerrar y, de hecho, así fue. El Freedom Group de Londres y la Anti-Parlamentary Communist Federation de Glasgow decidieron, entonces, publicar conjuntamente Fighting Call dirigida por Ralph Barr pero su vida fue corta, apenas 4 meses, de octubre de 1936 a febrero de 1937 y solo hubo 4 números.

Spain&The World fue una publicación quincenal. Fue una iniciativa de los anarquistas italianos refugiados en Londres. Según Albert Metzer, su principal impulsor fue el Dr. Galasso[4] junto con Vero Recchionni. Vero Recchionni en aquel momento era muy joven, todavía estaba en la universidad, más tarde cambió su nombre a Vernon Richards, por el que posiblemente sea más conocido. El periódico empezó a editarse en diciembre de 1936 y durante más de dos meses compartió lectores con Fighting Call. El quincenal inicia su andadura el 11 de diciembre de 1936. Antes de 15 días, probablemente el 24 de diciembre, Emma Goldman llegó a Londres como representante de la CNT-FAI y la Generalitat conjuntamente. Goldman puso mucho interés en conseguir el respaldo de la CNT para ambas publicaciones, Fighting Call y Spain&The World tanto oficial como económicamente[5].  El 11 de febrero de 1939 el rotativo pasará a denominarse Revolt. El cambio de cabecera supuso, también, un cambio de intereses, la preocupación por los exiliados españoles que dejaban España ante la inminencia de la victoria franquista, compartió espacio con la preocupación por las amenazas de guerra contra Alemania.

El periódico

Como se ha dicho la periodicidad era quincenal. No tengo las medidas exactas pero era un periódico de gran formato. El número de páginas era de 4 al principio, luego se incrementaron a 8, coincidiendo con la llegada de Emma Goldman a Londres.

La edición era esmerada e incluye fotografías y, ocasionalmente, dibujos o carteles, de buena calidad, mucho más cuidada que la edición de Fighting Call.

Se incluye publicidad de material que la CNT produce expresamente como propaganda y modo de financiación como álbumes o postales. Igualmente se hace publicidad de publicaciones españolas, especialmente Mujeres Libres e, incluso, revistas de izquierda aunque no estén directamente relacionadas con la contienda ibérica. Igualmente se puede hacer un seguimiento de la actividad desplegada a favor de la causa republicana por los anarquistas de Londres especialmente.

El primer número se publicó el 11 de diciembre de 1936 y el último el 1 de julio de 1938. En 1939 fue sustituido por Revolt. Que se publicó del 11 de febrero de 1939 al 3 de junio del mismo año

 

El director: Vernon Richards

La iniciativa fue del grupo de anarquistas italianos exiliados en Londres, según Meltzer, y la dirección a lo largo de todos los meses que duró su publicación, así como la revista Revolt, que la sustituyó, estuvo en manos de Vernon Richards, que la había impulsado junto con el Dr. Galasso.

El nombre auténtico de Vernon Richards era Vero Recchionni. Era hijo de Emidio Recchionni, un anarquista italiano que se había refugiado en Londres huyendo de la policía italiana ya en 1899. Vero nació en Londres en 1915 y al estallar la Guerra Civil todavía estaba en la universidad. En 1937 se unió con Marie Louise Berneri, hija de Camilo Berneri. Marie Louise fue un puntal en la publicación del periódico, aunque su nombre no se prodiga en las páginas del mismo, influyó en la maquetación y llevó su gestión.

Vernon Richards era anarquista, como su padre, y tenía una actitud un tanto desdeñosa hacia el Sindicalismo revolucionario. Consideraba que los anarcosindicalistas estaban dispuestos a pactar y transigir con medidas de carácter político, lo que les alejaba de la finalidad última del anarquismo que era la creación de una sociedad libertaria sin gobierno de ningún tipo. Esta fue la línea que mantuvo en Spain and the World, una línea que Vernon Richards continuó manteniendo a lo largo de los años como queda claro en su libro Enseñanzas de la Revolución Española cuya última revisión es de 1977.

Justificación

Cuando el primer número de Spain and the World vio la luz, Fighting Call de Ralph Barr debía andar por su segundo número. Ambos rotativos tenían el mismo objetivo: informar de la guerra de España y la revolución que estaba intentando la CNT-FAI, dar apoyo a sus camaradas anarquistas españoles y difundir los ideales libertarios en una tierra y un momento en que las doctrinas anarquistas estaban en su momento más bajo, mientras que los comunistas recibían mucha más atención de los obreros y los medios de difusión[6]. Solo dos meses después, Fighting Call aceptaba acabar su aventura editorial para unir fuerzas con la publicación de los italianos.

Es Meltzer nuevamente quien nos informa que una de las principales finalidades del nuevo periódico era contrarrestar las publicaciones comunistas que también habían surgido con el objetivo de informar sobre la España republicana y trabajar en contra de Franco. La información de Meltzer nos la ratifica Richards en su libro anteriormente citado insistiendo en rebatir los argumentos del Daily Worker, por ejemplo, casi 40 años después. A la hora de analizar esta actuación no se debe perder de vista de que no hacía aún 20 años del inicio de la Revolución rusa y algo menos de los hechos de Kronstad, cuando los anarquistas fueron definitivamente barridos de la revolución soviética, solo unos pocos meses antes de la derrota de Makhno. La memoria estaba fresca y las heridas eran muy recientes. Menos preocupados están por la posible propaganda de los falangistas y el resto de los grupos que daban apoyo a los golpistas a pesar de que las tendencias fascistas tenían un núcleo importante en Inglaterra, especialmente entre las clases adineradas, como lo demuestra las facilidades que encontraba el Duque de Alba. Según Antonio C. Moreno, al estallar la guerra, había falangistas residentes en Londres a los que la Junta de Mando Provisional de Falange prestó especial atención. Las actividades las dirigió Félix George Sturrup, próximo a Oswald Monsley, y estuvo secundado por Enrique Trull, R.B. Midelton y Federico Bowen.[7] Desde septiembre de 1937, los franquistas, además, contarán con una publicación, Spain, 20 páginas de cuidada edición con abundancia de fotografías. Spain fue la obra de Juan Mata y el Duque de Alba.

Firmas y contenido

Spain&The World, dedicó prácticamente todas sus páginas a informar sobre los logros revolucionarios de la CNT, hacer un seguimiento de las políticas de la CNT y la marcha de la guerra. También incluye trabajos de grandes figuras del anarquismo y el anarcosindicalismo mundial como Rudolf Rocker o miembros del ILP (Independent Labour Party), la única formación política que se puso decididamente al lado de la CNT y del POUM. Se reproducirán artículos que hayan aparecido en la prensa anarcosindicalista española, especialmente en Solidaridad Obrera y, con menos frecuencia, CNT.

Especial atención merecen las colectivizaciones. Los trabajos que se publican sobre las mismas serán muchos y algunos muy importantes, como la serie que sobre el tema publica Souchy. Igualmente es importante la contribución de Emma Goldman en este campo.

Emma Goldman, que era la Delegada de la CNT en Gran Bretaña, fue una presencia constante en las páginas de Spain and the World, ya fuera de forma directa con sus trabajos informando de cuanto había visto en sus viajes a España, hizo tres durante el conflicto, ya fuera informando sobre su actividad en mítines y actos a favor de la República, en entrevistas… Pocos números quedan en los que su nombre no aparezca de una manera u otra.

Junto con Goldman, otra mujer destaca en la actividad de divulgación de los valores y méritos de la CNT, Ethel Mannin. Ethel era miembro del ILP. El compromiso de Mannin con la causa republicana fue sólido y contante en esos años. Su firma se prodigó en la segunda mitad de 1938 hablando de la guerra desde la perspectiva de Gran Bretaña. Importante fue, también, la atención que se presta a Mujeres Libres de donde se cogerán artículos, en especial de Mercedes Comaposada.

Mitin a favor de la CNT en Londres. De izquierda a derecha, el irlandés Jack White, Ethel Mannin y Emma Goldman (foto del blog Remembering the Sussex Brigaders)

Como ya he dicho, el objetivo de la publicación era informar y defender el trabajo de la CNT en la revolución inmediata al golpe de estado de 1936 y la marcha de la guerra. No fue una información neutra, Enseguida muchos trabajos fueron artículos de opinión que entraban a valorar y, sí, también, a juzgar las decisiones que la CNT iba tomando según avanzaba el conflicto. La línea editorial no variará en todo el período en que duró la publicación ajustando sus opiniones a la más estricta ideología anarquista. La entrada de la CNT en los gobiernos (el de la Generalitat y el Gobierno central) no se entenderá y será duramente criticada, lo que no impide que la obra de gobierno, colectivizaciones, la política educativa o la conquista de derechos por la mujer, sean saludadas como el inicio y consolidación de una nueva era. Son logros que se comparan con ventaja con la revolución de 1917.

No se valora de la misma manera otros pasos más “políticos”. El paulatino encuadramiento de las milicias en cuerpos de ejército regulares será considerado como la renuncia a la esencia de acción anarquista y una humillación ante los comunistas sean del PCE o del PSUC. El clamor alcanza el paroxismo después de los hechos de mayo del 37 y, sobre todo, con el asesinato de Camilo Berneri. Se publicará entonces, algún artículo extraído de Guerra di Classe, se interpelará a García Oliver y, más que nada, a Federica Montseny a quienes culpan de lo ocurrido, especialmente por haber mediado para parar la lucha. Los hechos de mayo marcarán una fractura entre la línea que llevaron tanto CNT como FAI, y la opinión de la publicación. Tanto Largo Caballero como Negrín fueron objeto de sus diatribas que eran aprovechadas para mostrar su oposición y enemiga al comunismo estalinista.

El 11 de diciembre de 1938 salió el último número, sin que se sepa la razón del cambio de nombre. Spain and the World  fue sustituido por Revolt. El nuevo quincenal ya no siguió exactamente la senda de Spain and the World. El final de la guerra se veía venir, sobre todo después de la caída de Cataluña. El acento se pone en los refugiados a los que no se quería abandonar. No obstante, la gran guerra, la guerra con Hitler ja estaba en el ambiente y cada vez más los asuntos europeos encontraron cabida en sus páginas. Con todo Revolt no superó el año de publicación.

Conclusiones

No es descubrir nada nuevo decir que “la guerra civil de tinta”, que decía Madariaga, la ganó la República. La opinión mundial se puso mayoritariamente de su parte. El eco conseguido no fue igual para todas las fuerzas implicadas en la defensa del gobierno legal. La voz de los anarquistas en Gran Bretaña no fue escuchada con la misma atención que lo fueron las voces socialistas y comunistas. Incluso ahora, en la bibliografía consultada, la cabecera de Spain and the World no aparece. Los esfuerzos de la CNT y los anarquistas británicos no se vieron recompensados. Es un resultado previsible porque el anarquismo estaba siendo cada vez más arrinconado en el mundo occidental. El periódico centra sus ataques en los comunistas y la acción soviética. La guerra larvada que había en España entre los planteamientos de PCE y PSUC explican esta posición aunque de forma incompleta. Hemos visto como una buena parte de la sociedad inglesa temía más una España anarquista, después de una hipotética victoria, que la existencia de una nueva dictadura del proletariado en la Península. Era muy difícil hacerse oír en estas circunstancias. En consecuencia los objetivos que se había impuesto la publicación de hacer llegar la actuación anarquista en España a la sociedad y al mismo tiempo, extender la bondad de los postulados libertarios, se consiguieron en muy escasa medida.

La derrota republicana fue una derrota todavía mayor del anarquismo mundial porque en la revolución de los primeros días, tras el golpe de estado, se habían puesto todas las esperanzas en lo que estaba sucediendo en España y, sobre todo, Barcelona y no son esperanzas de nuevo cuño, la influencia de la CNT por número de afiliados y combatividad era vista, desde hacía años, como la gran esperanza anarquista. Se piensa que es el momento de resarcirse de la postergación y posterior persecución padecida en Rusia en 1917. La guerra no evolucionó de manera favorable a sus deseos. En mi opinión, la posterior fijación del régimen franquista con el peligro comunista contribuyó a infravalorar la aportación anarquista a la historia de este país y, con ello, a que haya sido minusvalorada en amplios sectores de la sociedad.

Bibliografía

AVILÉS FARRÉ, Juan: “Un Alba en Londres: La misión diplomática del XVII duque (1937-1945)”, Historia Contemporánea, 1996, págs.. 163-178

BUCHANAN, Tom: The Spanish Civil War and the British Labour Movement, 1991

DI PAOLA, Pietro: “Italian Anarchists in London”, Tesis doctoral, 2004. Leída en línea, 30 agosto 2022. https://core.ac.uk/outputs/54430

GONZÁLEZ CALLEJA, Eduardo: “El servicio exterior de Falange y la política exterior del primer franquismo: Consideraciones previas para su investigación”, Hispania, LIV/1, nº 186, 1994. Págs. 279-307

METZER, Albert: I Couldn’t Paint Golden Angels: SixtY Years of Commonplace Life and Anarchist Agitation, Ak press. 1996

MORADIELLOS, Enrique: “Un guerra civil de tinta: la propaganda republicana y nacionalista en Gran Bretaña durante el conflicto español”, Sistema, nº 164, 2001, pág. 91-97.

POLLIT, Harry: Spain and the TUC, (Panfleto) Londres, 1936

RICHARDS, Vernon: Enseñanzas de la Revolución española, Madrid,

Notas

[1] MORADIELLOS, Enrique: “Una guerra civil de tinta: la propaganda republicana y nacionalista en Gran Bretaña durante el conflicto español”, Sistema, nº 164, 2001, pág. 91-97. Es Moradiellos quien informa de que el título de Guerra Civil de Tinta lo toma de Madariaga.

[2] La tensión no se produjo en todas y cada una de las Trade Unions. Los trabajadores católicos se desmarcaron de esta tendencia general por las noticias que llegaban de asesinatos de religiosos en la zona republicana, pero el movimiento a favor de la España republicana fue masivo

[3]  BUCHANAN, Tom: The Spanish Civil War and the British Labour Movement, 1991. Pág. 43-44. Especialmente la nota 23 con información sobre Comorera.

[4]  Es la casi la única referencia que he encontrado del Dr Galasso, algún otro autor lo nombra de pasada. METZER, Albert:: “I Couldn’t Paint Golden Angels: SixtY Years of Commonplace Life and Anarchist Agitation,1996

[5] Ya el 3 de enero de 1937, E. Goldman escribe una carta a Martin Gudell, en aquel momento responsable de la Oficina de Propaganda Exterior de la CNT, en la que le habla de Spain and the Worl y Fighting Call, entre muchos otros temas. En ella le pide materiales que puedan ser publicados en ambos rotativos. No será la única vez que Goldman requiera fondos y materiales para la revista. [La carta en IISG, Emma Goldman Papers. Reel 39]

[6] Desde 1920 existía el Partido Comunista de Gran Bretaña (CPGB) de obediencia soviética. Existía también el ILP, marxista que se había separado de las directrices estalinistas, que colaboró en las actividades anarquistas

[7] MORENO, Antonio César: “Espionaje, neutralidad y propaganda franquista en Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial”.  Ecléctica. Revista de Estudios Culturales, nº 1, 2012, págs..81-91

Fuente: Conversación sobre la historia

Portada: cabecera de Spain and the World del 18 de febrero de 1938

Ilustraciones: Spain and the World y Conversación sobre la historia

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