El silencio no detiene la ocupación y el genocidio de Gaza

Conversación sobre la historia


 

Presentamos la relación completa de los enlaces de los documentos desclasificados el 25 de febrero de 2026. Sirven de portal estas crónicas de urgencia:

Buscador de palabras  https://elpais.com/espana/2026-02-27/buscador-visual-del-23-f-consulta-cada-pagina-o-todas-de-un-vistazo.html

45 años después entregan cuatro papeluchos debidamente tratados

Iñaki Anasagasti
Recuerdo una reunión de Secretos Oficiales a puerta cerrada en el Congreso. Pedíamos documentación y al llegar a la sala Mariana Pineda nos encontramos con toda la mesa llena de carpetas AZ. No había hijo de madre que encontrara nada. Y le recuerdo a Joaquín Almunia que revisando aquellos documentos se encontró con un seguimiento del Cesid al presidente guineano Obiang en su visita a Madrid, así como la de su séquito y familiares. Y nos comentó Joaquín, ”Además de incapaces, racistas. A la operación de seguimiento la llamaban Copito de Nieve”. Lógicamente no sacamos nada en limpio como no se sacará nada claro con esta desclasificación interesada que no ha permitido una ley franquista de 1968.
Lo apuntó nada menos en entrevista televisiva el director del Cesid Alberto Saiz (2004 – 2009) diciendo que todo lo referente al 23 F había sido debidamente tratado”, es decir, ”cepillado”. Y lo dijo sonriendo. Y es que nos tratan como a niños. O algunos se dejan tratar así. Titulan incluso que iban contra el Rey. No dudo que alguien lo dijera y aparezca en un renglón, pero de eso, a que nos lo pongan como el salvador y el motor del cambio va como de la noche al día.
¿Cómo alguien puede creer que tras 45 años de silencio nos van a dar los datos de la importante trama civil y de los poderosos medios, la postura de Felipe González, que aparecía como vicepresidente del gobierno Armada, y sobre todo de cómo el rey había impulsado el golpe con su hombre, el general Armada y frenado en el último segundo?. ¿Por qué no se repite lo que ha dicho Rojas Marcos tras su conversación con Felipe González en un avión previo al golpe reconociendo la implicación total de Armada en un golpe “blando” sin tiros, pero golpe de timón como pedía Tarradellas?.
No son tontos estos galos y como debían mantener incólume la figura del rey (todos eran Juancarlistas) y de la sacrosanta Transición, pues a mentir de manera muy profesional. Y siguen mintiendo.
Tengo muchos datos, pero solo escribo algunos.
En una recepción oficial quien había sido ministro de la presidencia con Arias Navarro, Antonio Carro, me dijo. ”El culpable del 23 F fue éste (dirigiéndose donde estaba el rey)”. ”¿Por qué?”. ”No soportaba que tras las elecciones del 15 de junio del 77, legitimado Suárez por las urnas mandara Suárez y no él que había tenido todo el poder dado por Franco y ante los atentados de ETA y la negociación de los estatutos vasco y catalán, que habían ido muy lejos, frivolizaba con los militares que le visitaban mientras le echaba la culpa de todo a Suárez, creando el clima y apoyándose en todo en el general Armada que había sido su preceptor”.
En esa línea el embajador alemán en ese tiempo lo fue en Madrid, al despedirse para volver a Alemania publicó un informe, reproducido en el Der Spiegel, diciendo que le había decepcionado profundamente el rey achacando el golpe a Suárez por no hacer caso a los militares, cuando tenían toda la razón. De hecho en las conversaciones grabadas por Bárbara Rey, Juan Carlos le dice que el general Armada era un jabato por haber tenido la boca cerrada y haber ido a la cárcel. Dicho esto que está grabado en su libro aparecido en diciembre, ahora, le llama traidor.
Y otro dato es el que me contó Marcos Vizcaya que fue contactado por Alfonso Guerra para ver cómo vería el PNV un gobierno presidido por un militar. Le consultó al presidente del EBB, Xabier Arzalluz y le contestó irónicamente. ”¿Y por qué no por un Obispo?”. Es decir que había en marcha toda una operación Armada, que coincide con Rojas Marcos, con algo tan estrambótico como un gobierno de concentración, sin PNV y CiU, presididos por un militar.
Aralluz acusó a Enrique Múgica de estar en el complot desde Lleida donde Armada era el gobernador militar, éste lo negó y tuvieron un debate Múgica y Enrique Casas con Arzalluz y Monforte que tuvo un gran seguimiento y una gran repercusión. Y del que nadie al parecer se acuerda.
Arzalluz sabía mucho de aquello pues entre otros, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón le había dado datos entre otros de la implicación del presidente de la CEOE Ferrer Salat y varios empresarios de alto copete madrileños que odiaban a Suárez tanto o más como le odian hoy a Pedro Sánchez. Sin olvidar a Tarradellas que pedía un golpe de timón, y que decía que “lo vasco es el cáncer de España”.
¿Y por qué sale ahora?.
Quiero creer que Pedro Sánchez no lo hace por la frivolidad de que se lo ha pedido Javier Cercas, que nunca toca el nervio de la trama y defiende a Juan Carlos, habiéndoselo pedido, entre otros, el PNV durante cuarenta años.
Él sabrá, por qué lo da todo muy medido. Quizás le quiera mandar un mensaje a Felipe González que como en el tema del GAL, estaba tan involucrado como muchos de los complotados, el caso es que nadie espere que salga implicado Juan Carlos de Borbón, verdadero sponsor de aquella sangrienta charlotada que tuvo, ante la irrupción esperpéntica de Tejero, tricornio, pistola y mostacho, él mismo que pararlo a tiempo. Todo lo demás es un cuento chino para crédulos y buenos juancarlistas.
Y una idea muy clara. El golpe nunca se hizo contra el rey sino en nombre del rey. Fue la gran clave.
¿Y qué pasó de verdad?. Sencillo. Como consecuencia de la irrupción del ejército, la UCD, AP y el PSOE aprobaron la LOAPA (Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico) que todavía padecemos con un estatuto congelado y a cuentagotas, producto del Tejerazo.
Y la pregunta como nacionalistas. ¿Por qué EITB y los medios vascos no nos refrescan la memoria con la visión del 23F pero hecha desde Euzkadi y con quienes pueden hablar de aquello?.
Fuente: El Blog de Iñaki Anasagasti. Miércoles 25 de febrero de 2026
El general Alfonso Armada sale detenido por el gobernador civil de Madrid Mariano Nicolás García, a la derecha, del Congreso de los Diputados tras fracasar el 23-F. Foto: Marisa Flórez

Desclasificar secretos para proteger el estado

Joan Esculies

Incluso cuando las cámaras graban actuaciones policiales o jugadas futboleras, intereses espurios niegan las evidencias. La desconfianza se ha extendido de tal modo que algunos ciudadanos dudan incluso de cuanto tienen ante sus ojos. Sobre todo, si choca con su credo o su marco mental. La desclasificación del 23F poco puede hacer contra quienes viven en el recelo. Pero sí entre los muchos dispuestos a escuchar a los expertos en los episodios del pasado.

Tras un análisis de urgencia de la documentación liberada, lo más novedoso son informaciones complementarias a los ejes centrales de la asonada ya conocidos: la implicación de algunos agentes del CESID, la existencia de tramas y subtramas, los estados de opinión sobre las sentencias posteriores o las reacciones de las cancillerías extranjeras.

Pasado el fragor del chisme y los nervios por la gran revelación que lo aclare todo o hunda a alguien, serán historiadores y periodistas de investigación quienes dedicaran horas a revisar legajos para clarificar las zonas sombreadas del golpe fallido. Sí, hay en ocasiones hallazgos que cambian perspectivas o introducen novedades relevantes en episodios pasados, pero las tumbas de Tutankamón se descubren una vez cada siglo, no más. Quienes se dedican a ello saben que las perspectivas totales aparecen solo después de desbrozar partes.

A ello contribuye, sin duda, la desclasificación del 23F. Sin embargo, en un estado con medio siglo de democracia, la ciudadanía no debería esperar que un gobierno le dé una golosina documental según su ánimo político. Ni que sus expertos consulten archivos extranjeros para explicarles el pasado de su país porqué este se lo niega. La muestra de un estado maduro es el proyecto de Ley de Información Clasificada, aprobado por el gobierno de España y pendiente de tramitación en el Congreso, que supera la norma franquista que rige los secretos oficiales desde 1968 —levemente reformada en 1978.

Buena parte de las democracias occidentales cuentan con un horizonte de revelación de “secretos”, más o menos cercano. La mayoría con plazos para desclasificar la documentación de 5 a 50 años, prorrogables, para altos secretos: Alemania de 30 a 60 años, Reino Unido de 30 años prorrogables, Estados Unidos de 25 años prorrogables, Francia (entre las más restrictivas) con límites de 50 o más.

La aprobación del proyecto del gobierno permitiría la desclasificación automática de sucesos ocurridos hace 45 años o más. Se podrían ya consultar documentos relacionados con el desarrollo de la Guerra Civil, de Franco y el franquismo, la matanza de Atocha, la descolonización de Marruecos, Guinea o Ifni-Sáhara, por ejemplo. Y con la categoría de Alto secreto (45-60 años) pronto se podría conocer más sobre el atentado de Hipercor (1987), la participación española en la guerra del Golfo (1991) o la lucha contra el terrorismo de toda índole (GAL, ETA). Otros asuntos, clasificados se darían a conocer antes —Secreto (35-45 años), Confidencial (7-9 años) o Restringido (4-5 años)—.

Es lógico dar un margen temporal antes de liberar documentación delicada para que no interfiera en la política del presente o suponga un peligro para personas concretas. Pero desclasificar debiera ser norma, no excepción. Lo desconocido genera habladuría, desinformación y alienta teorías conspirativas que aumentan la desconfianza. En un mundo falto de certezas, airear la documentación para que se pueda analizar con calma, permite a los historiadores dar argumentos complejos que fortalecen el estado, no al revés.

Fuente: La Vanguardia (25-02-2026)

Un tanque junto a la Jefatura Superior de Policía de València, la noche del 23F, en 1981 (foto: Levante-EMV)

Podcast. El País  26 de febrero de 2026

Lo que revelan los documentos del 23-F

Jordi Amat, Víctor Rojo, Ana Fuentes

La desclasificación de documentos sobre el 23-F, 45 años después del intento de golpe de Estado, aporta nuevas piezas a un episodio fundacional de la democracia española. Repasamos algunas de las claves que emergen de esos papeles: la persistencia de las sospechas sobre el papel de Juan Carlos I y hasta qué punto los informes conocidos apuntalan —con matices y zonas de ambigüedad— la versión oficial de aquellas horas, además de cómo la difusión de rumores buscó erosionar la credibilidad de la Corona y alimentar lecturas interesadas del golpe.

Entre las novedades comentadas figura la constatación de implicaciones dentro de los servicios de inteligencia: un informe admite que seis agentes del CESID conocían con antelación la operación o prestaron apoyo operativo, y después intentaron encubrirlo. También se detalla la cronología del mensaje televisado del Rey y las dificultades para su emisión, en un contexto en el que la radiotelevisión pública estaba ocupada por militares; y se apunta a la continuidad de planes y presiones en los meses posteriores, con escenarios golpistas que siguieron circulando dentro de sectores castrenses.

Hablamos, además, de elementos más “narrativos” que los documentos dejan entrever —como la figura del “hombre del maletín”— y se detiene en materiales ya conocidos que cobran nuevo relieve, como las transcripciones de llamadas intervenidas en el entorno de Antonio Tejero. Lo hacemos en una conversación entre Jordi Amat (escritor, filólogo y coordinador de Babelia, el suplemento cultural de EL PAÍS) y Ana Fuentes, en la que Amat ha analizado la importancia que tienen estos documentos en sí y el impacto que tienen en el momento político actual.


Diario.es 

Juan Luis Sánchez

PODCAST LOS 153 “SECRETOS” DEL 23F


29 de los 33 procesados por el intento de golpe de estado, durante el juicio al que fueron sometidos en 1982

GOBIERNO DE ESPAÑA

Documentos desclasificados relativos al 23-F

Documentación desclasificada relativa al intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, en virtud del Acuerdo por el que se desclasifica documentación relativa al intento de golpe de Estado de 23 de febrero de 1981, aprobado en el Consejo de Ministros el 24 de febrero de 2026. BOE

Icono de documento
Icono de documento

Ministerio de Defensa

Icono de documento

Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación

Logotipo de Transparencia
Portal de la Transparencia

Fuente: https://www.lamoncloa.gob.es/consejodeministros/paginas/desclasificacion-documentos-23F.aspx

Portada: secuencia fotográfica captada el 23 de febrero de 1981 por Manuel F. Barriopedro (Efe) en el Congreso de los Diputados (El País)

Ilustraciones: Conversación sobre la historia

Artículos relacionados

https://conversacionsobrehistoria.info/2021/02/24/23f-golpe-de-estado-pese-a-la-censura-sabemos-lo-suficiente/

Cuarenta años del 23F: los golpes de Estado con apariencia de legalidad desplazan a los tanques en las calles

Movimiento golpista, más allá de la trama militar

El ogro patriótico. Los militares contra el pueblo en la España del siglo XX

 

 

 

 

 

 

 


Descubre más desde Conversacion sobre Historia

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Apoya a Conversación sobre Historia

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí