El silencio no detiene la ocupación y el genocidio de Gaza

Conversación sobre la historia


 

Introducción. Las guerras de la guerra civil española

 

Javier Rodrigo
Miguel Alonso
David Alegre

 

Si hay un momento en el que la historia contemporánea universal pasa por España, ese es sin duda la guerra civil de 1936-39. La historia europea del siglo XX resulta incomprensible sin la guerra española. Lo mismo ocurre con la historia mundial de las guerras civiles. La Guerra Civil ha sido, y sigue siendo, el eje gravitacional de la historiografía contemporaneísta dedicada a España, por muchas y diversas razones: desde la identificación política original hasta el interés memorial actual, pasando por la constatación de su enorme trascendencia histórica y su gigantesco peso narrativo. Sin embargo, encapsulada en una cronología, 1936-39, y una geografía, la española, no siempre se ha atendido lo suficiente a la dimensión transnacional de la Guerra Civil, a su carácter de guerra global. Ha faltado, de hecho, interpretarla como lo que fue: la Gran Guerra Civil del siglo XX, parafraseando la de 1914.

¿Qué tuvo esa contienda para marcar el porvenir de generaciones, para signar a fuego, en palabras del fascista Raimundo Fernández-Cuesta, el destino del ser o de la muerte de España? La trascendencia de la guerra civil española está fuera de toda duda, y vienen a demostrarlo las incontables toneladas de papel o kilómetros de celuloide que se le han dedicado. Pero sobre todo lo de-muestra el gigantesco impacto que tuvo el conflicto en la vida de millones de personas de todo el globo, incluso décadas después de su finalización. No por casualidad, ha sido considerada un paradigma de la guerra civil como tal. O al menos de la guerra civil entre revolución y contrarrevolución, en términos de su tiempo, entre antifascismo y fascismo, por más que sepamos cuánto tienen de limitadoras etiquetas omnicomprensivas como esas. Pero tampoco podemos descartarlas: estamos hablando de un periodo en que se consolidaría el rearme de la contrarrevolución, tanto en el campo bélico-militar como en el discursivo y simbólico, todo ello acompañado de una extrema radicalización de sus posturas, agudizada por la supuesta amenaza revolucionaria como la que, de hecho, se desplegó en diferentes partes del territorio tras el fracaso parcial del golpe de Estado en España. La española fue la primera confrontación bélica de esa contrarrevolución rearmada y radicalizada bajo la égida del fascismo, que se apoyó en una gran inversión en violencia y que confirmó el salto cuantitativo y cualitativo experimentado ya en otros conflictos internos como el ruso o el finlandés. No es casual, pues, que situemos la española como la guerra civil que abriría la puerta a un nuevo ciclo bélico europeo.  Uno de superposición de guerras de ocupación y civiles, regulares e irregulares, donde tuvieron lugar intensos procesos de homogeneización social, nacionalización, limpieza política y exterminio.

El general Cabanellas pasa revista a fuerzas de regulares en Burgos, agosto de 1936 (foto: Getty Images)

Más allá de eso, hay que recordar algo que, por evidente, pareciera haberse desatendido durante décadas: la dimensión puramente militar de la guerra, o, si se quiere, la evolución de los frentes de combate, así como su interrelación con los espacios de retaguardia, que en ningún caso fueron impermeables entre sí. Se trata de un factor a menudo determinante en las lógicas propias de cualquier conflicto interno. Al fin y al cabo, la movilización social, las violencias desplegadas y los proyectos políticos en pugna no se sostienen si no están justificados por el esfuerzo bélico y por el imperativo militar. Lo que proponemos en nuestro análisis de la Guerra Civil es una lectura integrada de las diferentes fases del conflicto, de sus procesos clave tanto en los frentes de comba-te como en las retaguardias movilizadas, de la decisiva intervención exterior y de las violencias revolucionaria y contrarrevolucionaria, con sus lógicas contingentes, sus cadenas de mando, sus víctimas y sus perpetradores, atendiendo a las múltiples motivaciones y agentes que participarían en su desencadenamiento y desarrollo.

Todo esto nos sirve para arrumbar viejos tópicos, como el supuesto interés de Franco por alargar de forma deliberada el conflicto para ejecutar una limpieza política sistemática y, muy importante, la tan mentada especificidad de la España del periodo en la historia europea, que se difumina al situarla en un marco de análisis amplio. No en vano, a la luz de lo que plantean varios de los capítulos de esta obra, la Guerra Civil y algunas de sus dinámicas características devendrían paradigmáticas para entender procesos clave de esa historia europea, como la toma del poder por parte de los fascismos, la puesta en marcha de políticas eliminacionistas o los vínculos entre la violencia colonial y la violencia de masas que definieron el periodo de entreguerras, particularmente los casi veinte años transcurridos entre 1936 y 1953.

Entrada de las fuerzas sublevadas en Irún el 4 de septiembre de 1936 (foto: Keystone)

En lo que respecta a la historia del fascismo europeo, la aniquilación a gran escala de personas identificadas como indeseables e incompatibles con el cuerpo social se hace concebible por primera vez en España, mucho antes que en Alemania, Croacia o Italia. En lo que se refiere al comunismo global, el tremendo coste político de los enfrentamientos intestinos entre las fuerzas que componían el Gobierno del Frente Popular en guerra, con su corolario en mayo de 1937, parece que empujaron a Stalin a iniciar su desastrosa purga de la oficialidad del Ejército Rojo al final de esa misma primavera, en el marco del Gran Terror. No está de más preguntarse por la sombra de largo alcance que pudo proyectar la experiencia española a la hora de impulsar las persecuciones y asesinatos dentro de los gobiernos izquierdistas de coalición del naciente Bloque del Este, ya en la posguerra mundial.

Esa es la marca de escuela que proponemos desde hace ya años para actualizar los estudios y los análisis sobre la Guerra Civil, y este libro es un ejemplo fehaciente de ello, pero también del impacto que tiene un marco interpretativo como el propuesto en la actualidad de la historiografía sobre la guerra de España, el cual se alimenta, crece y enriquece de la reflexión y el estudio conjunto, tanto con las generaciones historiográficas que nos han precedido como con aquellas que nos sucederán. Así, este libro colectivo representa la síntesis más novedosa, ambiciosa y detallada de la guerra civil española en un momento, su noventa aniversario, en el que es cada vez más necesaria una actualización crítica de su conocimiento a escala mundial. La Guerra Civil sigue siendo, hoy en día, el gran tema de la historia y la historiografía españolas, y uno de los temas más importantes de la historia europea y la historiografía mundial del siglo XX. Por ello, como investigadores y profesores universitarios, vemos cada vez más urgente la necesidad de una nueva síntesis ambiciosa, detallada y general: una nueva historia de la guerra civil española. Nueva porque la que planteamos aquí no es sólo una historia que recoja los últimos veinte o treinta años de investigación. Queremos que sea la fotografía colectiva del estado actual de los trabajos sobre la guerra, capaz de aportar herramientas y marcos interpretativos para los próximos veinte o treinta años. Por eso recogemos voces jóvenes, ancladas a la investigación, a las preguntas que desde el presente le hacemos a ese pasado cada vez más lejano, pero no por ello menos determinante. Los coordinadores de este libro disponemos de una larga trayectoria en los estudios de la Guerra Civil, pero el resto de las autoras y los autores son igualmente referentes en sus diferentes ámbitos de estudio. Ámbitos inexplorados en muchos casos, nuevos para la historiografía, que con este libro pasarán a integrar también los ejes de la narración historiográfica actual sobre ese gran momento histórico de la contemporaneidad española.

Milicias antifascistas (foto: CDMH_CAUSA_GENERAL_FOTOGRAFIAS_C1547_EXP01_376)

Esa es la gran clave de lectura de este trabajo, el pegamento de todos los autores: este libro aporta a la historiografía una lectura transnacional y comparada de la guerra, de sus violencias y de sus proyectos político-sociales en pugna que trasciende las fronteras y los marcos cronológicos tradicionales. Lo novedoso no está tanto en los hechos que analizamos sino en cómo los conectamos con otros espacios. Frente a una historiografía que ha tratado la guerra civil española o sus violencias como fenómenos esencialmente nacionales, esta obra propone entenderlos como parte de una dinámica europea de guerra civil y de violencia prolongada, en la que España actúa como caja de resonancia y laboratorio de procesos que luego se expandirían por el continente. También en lo que respecta a la concepción misma del poder carismático, encarnado como nadie por el propio Francisco Franco, que construyó el suyo al calor del conflicto y que consiguió proyectarlo mucho más allá del país en guerra, generando adhesiones, debates y movimientos políticos en puntos muy diversos del globo. Al mismo tiempo, amplía la comprensión historiográfica del siglo XX al situar el caso español dentro de un continuum europeo de guerras regulares, pero también degeneradas e irregulares, y al desplazar el foco desde los grandes acontecimientos militares hacia las formas, escalas y persistencias de la violencia en contextos donde la frontera entre guerra y paz se vuelve difusa.

Dentro de la enorme complejidad geográfica, política, histórica y cronológica de la guerra civil española, lo que nos encontramos es que, en paralelo al conflicto que todo el mundo conoce, la guerra de 1936-39, hay otros enfrentamientos que se expanden y que tienen sus propias cronologías. La guerra civil española no termina, así, el 1 de abril de 1939: lo que termina seguramente es su fase regular, pero la irregular se mantiene con formas y escalas diferentes hasta finales de los años cuarenta o principios de los años cincuenta. Es la continuación de un combate asimétrico, no bilateral, de una guerra degenerada. Eso nos permite cubrir importantes lagunas historiográficas, al vincular la guerra civil regular con las formas de violencia irregular de la posguerra, mostrando la continuidad del conflicto más allá de su fin formal. No se trata sólo de represión política o de resistencia del maquis, sino de una persistencia estructural de la lógica bélica, una continuación de la violencia que afecta tanto a la población como al paisaje, y una lucha de amplios sectores de la población por la supervivencia. Tras el supuesto final de la guerra hubo violencia armada y combate, limitado, entre resistentes y fuerzas armadas. Pero hubo más, hubo hambruna políticamente inducida, hubo desplazamiento forzoso, militarización del orden público. Por haber, hubo hasta campos de concentración y trabajos forzosos militarizados hasta 1947. En todo eso, por supuesto, las violencias «sociales», por así llamarlas, tuvieron un rol central, gravitacional, porque seguramente no hubo ninguna forma de control social más efectiva que la conscripción en las fuerzas golpistas en guerra y en la llamada mili de Franco, ya en plena posguerra. Todas estas políticas fueron el eje de la reconstrucción, del encuadramiento, del control securitario, también desde una lógica militar. Por lo demás, el hecho de que no dispongamos de un hito cronológico claro (¿1948?, ¿1952?), como el parte final que da por concluida la guerra regular, supone una dificultad, si bien no un impedimento, para pensar que la guerra, o al menos una de las guerras de la Guerra Civil, se extiende más allá de 1939.

Campesinos en retirada desde el frente de Extremadura, hacia la capital. Pando Barrero, Juan Miguel (CARS)

Nuestra propuesta se estructura en torno a los principales ejes temáticos abordados por la historiografía en los últimos años: movilización, experiencia, violencia, militarización, internacionalización, guerra total, ocupación y guerra irregular, identidades o prolongación de la guerra regular en forma de posguerra armada hasta finales de los años cuarenta. Cada sección cuenta con un número variable de capítulos, escritos por investigadoras e investigadores de referencia en cada una de sus temáticas. La primera trata sobre 1936, el golpe de Estado y la violencia colectiva en el marco de la guerra. La segunda aborda la cuestión de la internacionalización, sin la cual nunca habría habido una guerra civil, o no al menos de tan larga duración. La tercera tiende un puente entre el golpe y la guerra total mediante el estudio de la movilización, la militarización y la radicalización del conflicto. La cuarta analiza la guerra en la retaguardia desde una perspectiva poliédrica. La quinta trata de cuestiones culturales y de identidad, y es posiblemente la más innovadora de todo el volumen. Y la sexta aborda la larga duración más allá del fin de los combates de la guerra regular, haciendo nuestro el paradigma de su prolongación en el periodo de posguerra, hasta 1948-52. El libro combina autores consagrados con jóvenes investigadores y cada sección va acompañada de una breve introducción a cargo de uno de los tres coordinadores.

Este esfuerzo grupal es el resultado de muchas horas de trabajo, infinidad de correos, propuestas y contrapropuestas y, sobre todo, de la energía colectiva generada en torno a una proposición nacida originalmente de la propia editorial, lo que acabó dando lugar a un volumen de unas dimensiones y horizontes mucho mayores que los inicialmente esperados. Queremos agradecer a Galaxia Gutenberg, primero (y en especial a Zita Arenillas, por su espléndido trabajo de edición), y a las autoras y autores, después, su magnífico trabajo, incluso a veces contrarreloj. Y, sobre todo, queremos agradecer su disponibilidad para aceptar un encargo difícil, pues resumir en alrededor de 3.000 palabras una vida entera de investigación es posiblemente una de las tareas más difíciles que alguien pueda acometer. El resultado está a la vista. Este libro sitúa en el mapa de la historiografía mundial a la investigación más reciente y pujante sobre la Guerra Civil, reunida en un solo volumen al alcance de estudiantes, compañeros de oficio y público general. Cincuenta capítulos, con una mayoría de autoras y autores por debajo de los cincuenta años. Un libro colectivo, una obra coral que quiere plantear, sobre todo, más que una nueva historia de la guerra, una nueva forma de acercarse a ella.

Recibimiento del barco Zyrianin, procedente de la Unión Soviética, a su llegada al puerto de Barcelona el 14 de octubre de 1936. Fotografías atribuidas a Hans Namuth y Georg Reisner. BNE.

Índice de la obra

Introducción. Las guerras de la guerra civil española, Javier Rodrigo, Miguel Alonso, David Alegre

I. Guerra al civil: violencia y persecución política, a cargo de Javier Rodrigo

Tradición golpista y transferencias coloniales en el Ejército español contemporáneo, Alfonso Iglesias Amorín
Contextos y preparativos, Eduardo González Calleja
18 de julio: golpe de Estado y nuevo orden rebelde, Ángel Alcalde
La violencia golpista: lógica, método y relato, Antonio Míguez Macho
Revolución y poder. Luchas internas en la retaguardia republicana, Fernando Jiménez Herrera
Violencias y revolución en la zona republicana, José Luis Ledesma
Violencia sexuada, Adriana Cases
Perpetradores: cadenas de mando, agencias y lógicas de la violencia eliminacionista, David Alegre Lorenz
Asesinos: las brigadas de la muerte y el orden revolucionario, Julius Ruiz

II. Guerra internacional: una guerra europea en España, a cargo de Miguel Alonso

España en el camino de la inseguridad colectiva: Sociedad de Naciones, no intervención y apaciguamiento, David Jorge
La guerra de los voluntarios, Enrico Acciai
La guerra del fascismo, Morten Heiberg
La guerra del nazismo, Francisco Morente
La guerra de la Unión Soviética y el antifascismo internacional, Josep Puigsech
El protectorado español en Marruecos, Rocío Velasco de Castro
Armas para España, Pierre Salmon
De la guerra civil española a la Segunda Guerra Mundial, Diego Gaspar Celaya

III. Guerra total. Militarización, ejércitos, ocupación, a cargo de Miguel Alonso

La movilización en el bando rebelde, David Alegre Lorenz y Miguel Alonso Ibarra
Improvisación y compromiso: la movilización y la guerra de columnas de las milicias antifascistas, Daniel Raya
La guerra de los rebeldes, Miguel Alonso Ibarra
La guerra republicana, Luis Ruiz Casero
Las tropas marroquíes en la guerra civil española, Ali Al Tuma
La guerra en el aire, Stefanie Schüler-Springorum
Un régimen de ocupación. Los orígenes del Nuevo Estado franquista en perspectiva transnacional, Alejandro Pérez-Olivares
Refugiados y prisioneros de guerra en España, Javier Rodrigo
La dimensión económica de la Guerra Civil española, Alba Nueda Lozano

IV. Guerra en la retaguardia, a cargo de David Alegre

Guerra en la retaguardia republicana. Movilización, soberanía y legitimidad, Carlos Píriz
Retaguardia golpista y sociedad en guerra, Julio Prada Rodríguez
Antifascismo y lucha política, Henry Brown
Una guerra civil para conquistar el poder. FET y de las JONS, Nicolás Sesma
Movilización femenina, Begoña Barrera
Capitales en guerra, Ainhoa Campos Posada
Organizar la sanidad en una guerra total, Margalida Roig
Humanitarismo y guerra civil, Alba Martínez

V. Guerra de identidades, a cargo de David Alegre
Nacionalismo y guerra civil, Xosé M. Núñez Seixas
Religiosidad, nacionalcatolicismo y movilización, César Rina Simón
El mito de la revolución. Utopías y proyectos en disputa, Assumpta Castillo Cañiz
Masculinidades, Francisco Jiménez Aguilar
Feminidades, María de los Llanos Pérez
Líneas de fuga: formas cotidianas para desconectarse de la guerra, Jorge Marco
Los roma-gitanos en la guerra civil española, Carolina García-Sanz y María Sierra
La guerra de los niños, Gloria Román Ruiz

VI. La guerra después de la guerra, a cargo de Javier Rodrigo
Contrainsurgencia y guerra larga, 1936-1952, Arnau Fernández Pasalodos
Desplazamiento y exilio, Rocío Negrete
Exilio intelectual, Angela Moro
Autarquía, racionamiento y hambre, Claudio Hernández Burgos
Hacia un giro ambiental en la historiografía de la guerra civil española, Santiago Gorostiza
Necropolítica entre la guerra y la posguerra, Laura Muñoz Encinar
Conmemorar la guerra tras la guerra: la memoria de la cruzada durante la posguerra, 1939-1952, Miguel Ángel del Arco
Los fondos documentales para la memoria democrática en su contexto, Henar Alonso

Epílogo. La guerra civil española en la era de las guerras civiles europeas, Javier Rodrigo

Fuente: Introducción y sumario del libro de Javier Rodrigo, Miguel Alonso y David Alegre (coords.) La guerra civil española: una historia global (Galaxia Gutemberg, 2026)

Portada: Ilustración anónima publicada en L’Esquella de la Torratxa el
14 de agosto de 1936.

Ilustraciones: Conversación sobre la historia

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